llegas a mi puerta, con tu aire celestial
hermosa señora, disfrazada de princesa
cubriendo la verdad
en tus besos se siente tu infierno interior
disfrazada de inocencia, cubriendo la maldad
yo de tonta te deje entrar
...ahora no te podre sacar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Es una lastima
que tal sra se
empiece a marchitar.
era tan exquisito ser
testigo de su perversidad.
uhm... delicia pura.
Publicar un comentario